martes, 18 de noviembre de 2008

...::.mute.::...

retahíla orgiástica de brazos, bruces y brotes
bocanadas aspirantes de humus, néctar, inciensos
verdugo incensario desierto de reflejos
de reflexiones, pensamientos e ideas poliformes
de gelatina ósea, de médula venosa, intervenosa
Basta!
suficiente - no apelativo
cinturón de esquinas, pirámides cóncavas
estalactitas, estalagmitas, esquirlas de diente de diamante

Sacudía el viento los postigos del cuarto más alto. Las paredes se inflaban y se desinflaban, respiraban agitadas. En el interior, los muebles parecían desafiar su disposición, como si apostaran al movimiento a paso de goteo, discurriendo en una secuencia fotográfica en vivo.
Cuando todos estuvieron reunidos en el centro de la habitación, de la mancha de humedad que habitaba el techo desde siempre, nació una gota que paulatinamente se fue engrosando, en minutos que parecieron horas se reprodujo, y en un segundo cualquiera al fin saltó.
Pronto la conciencia fue notando con más claridad el espíritu de los espacios y fue llenando algunos, arrastrada por la corriente del arte.

Pronto descubrió un canal y un comercio que despertar.

Hubo que mover desde el fondo para alunizar.

"... y releer desde afuera para entender la cáscara sin matar el huevo"

"En alguna parte un poeta piensa.
No tenemos necesidad de la luna,
la cabeza es grande,
el mundo está atestado"

martes, 28 de octubre de 2008

citado en "depalabra no funciona"

LAS CONFITURAS
Amigo -estira el brazo que tienes
encogido-.
Sácalo de esa nada de hueso
y carne en que lo tenías
irradiando fotosíntesis lacre.
Alárgalo
-muy cerca debe estar el objeto poético-
casi en la tercera promoción de olas
verdes
nunca horizontales
que divisaste igualmente en los riscos
majestuosos
controlando la playa.

Entre el cabo Polonio y el silencio.

Despetaliza el hueco pentarradial.
Asómate en las palmas aprehensivas.
De la nada a otra nada
el gesto será un rayo
y tocarás al inminente -el objeto poético-
el dueño de la acción temporal.
Todo es verde, todo es Nietzsche,
todo es puertas y Fuegos.



Jorge Medina Vidal (poeta, crítico, ensayista y docente uruguayo, recientemente fallecido), de su libro Poemas, obra completa (editorial Vinciguerra)

...

martes, 21 de octubre de 2008

palabras más o menos


cuando


el verbo hastiado

el insulto sustantivo

la ofensa más circunstancial que un adverbio

lo que pro nombra lo supremo adjetivo

y presuposiciona perifraseando un apócope

y luego consonantiza de vocales la frase oracionada

lo que es "tan" "chan" "puaj"

lo que es

Fuck!


... febea multiplicación de partículas luciérnagas que incendian las pupilas desde el panal. Su imagen reflejada sobre un espejo en bruto revela el poder de su forma en un todopoderoso rayo de luz fundida.
El resto de Todo ya no es el centro.

Y, qué es Todo sin su reflejo? ...

...climático hipervínculo mundano...


...la tentación camina dando tumbos mientras la presión solidifica el aire. Una plegaria brilla en medio del desconcierto de la libertad y reza una rutina. El espectro tranquilizador de la tarea cumplida se esparce abrazando en una anestésica caricia. El tiempo deja de contar...

lunes, 8 de setiembre de 2008

TOC TOC quién es...?


La hora.
Estaba al borde del segundo delito en el mismo momento en que tocaron a la puerta. Se estremeció del susto cuando de pronto toda la realidad se le vino encima. La habitación estaba en penumbras, el reloj de pared sumergía el silencio en su latido seco mientras aquel olor metálico se empoderaba del espacio, tiñendo todo del mismo color del ocaso de tormenta. En cinco minutos se iban a completar las seis horas que pasan del meridiano para volverse regresivas. Todo estaba inmóvil en ese cuadro que se observaba, desde todos los ángulos, cargado con la misma marea de sofoco y nudos y viscosa humedad roja. Sus manos estaban manchadas, brillaban aún con los últimos estertores de luz que atravesaban las persianas. ¿Quién podría estar tocando del otro lado de la puerta, a esta hora, en este momento tan inoportuno? Hacía mucho tiempo que nadie visitaba esa puerta. En todos esos años de soledad que se habían ido sucediendo, uno a la vez, transcurriendo con la lentitud de un tono a otro tono de gris, la espera se fue volviendo patológicamente dramática, humanamente miserable. No existen momentos tristes para un hombre, cuando el momento se asienta y no tiene más que un sabor. Se llaman de otra manera.
Los golpes se volvieron a sentir, insistentes, como si pudieran ver lo que sucedía adentro. La culpa tomaba cuerpo con cada impacto de aquellos nudillos delatores. Una culpa traicionera. De cuclillas, en el centro del salón, exhaló un suspiro vencido y su cabeza reposó sobre su pecho, y sus manos cayeron vencidas sobre un charco de expiación. Al tercer golpe se incorporó con la decisión que impone un ultimátum. Caminó hacia la puerta pensando caóticamente en todo, pero con una especie de felicidad de fondo, una cierta alegría por encontrar a su visitante tan esperado. Con cada paso surgían mil hipótesis, mil posibles respuestas a su intriga, mil y una veces no se sintió verdaderamente complacido con ellas. Solamente cabía una posibilidad imposible para que su dicha fuera completa y aún así todavía guardaba una esperanza de que se hiciera realidad. Su verdadero crimen hubiera sido abandonar ese anhelo. Cuando por fin abrió la puerta tuvo la respuesta que estaba esperando. Una parte del él yacía inerte en la mitad del salón, la otra le extendía la mano invitándolo a salir. Cerró la puerta tras de sí y nunca más se acordó de volver.

miércoles, 20 de agosto de 2008

La mosca en el hormiguero IV






¿Qué pasa con las muñecas que rezan? "Dicen" que pueden rezar en varios idiomas, igual que una persona. Con toda la apertura mental que me permite mi existencia en el hormiguero, me detuve a pensar en esto, como en cualquier otra cosa.







El rezo es como un BIP. Termina o empieza siendo un conjunto de sonidos articulados que repiten miles de voces. La contestadora repite también una voz. El que reza repite la voz de alguien más, en una cadena que atraviesa el tiempo, los hemisferios, las razas, atraviesa todo. Lo que es humano y aquello que lo condiciona. A ciertas personas les da seguridad saber que repiten a otros, y a otros les da pánico. Aún escribiendo "de lo primero que sale" yo, mosca, tengo la sensación de caer en el mismo agujero.


Es otra la sensación si cuando decimos percibimos con certera agudeza que nos ha alcanzado un dèjá vu, con toda la carga energética de su misterio y exclusividad. No cualquiera experimenta un dèjá vu en algún momento de su existencia. Muchos creen haberlo vivido, muchos no creen saber bien lo que es pero aún así lo aseguran y unos pocos elegidos juran que esa revelación los visita a diario. Esta "capacidad" les significa un patrón común especial que los hace miembros de un grupo. Explícitamente o no. Hay los que interpretan dèjá vus, quienes los explican, quienes enseñan a detectarlos y quienes los espantan.

Seguramente no faltará quien niegue rotundamente la atracción de nuestra especie por las creencias, la fantasía, la genialidad para explicar los hechos a través de historias que ayudan, por diferentes medios, a vivir. Quizás ese negador pueda ser, mañana, yo. Y a todo, a todo le llega la hora del merchandising.


Ahora hay muñecas que rezan. Puede que próximamente haya moscas que publiquen.










jueves, 14 de agosto de 2008

::recambio proteico::




Poesía por shock. Cambio proteico. Estación de vías. Incensario olor a páramo y puna y polvo. Punto de quiebre. Línea de puntos vertical. Efecto profundo. Luz y sombra. Tierra reseca refleja en su mapa la resaca del sol. Calavera inaudita, muda asoma debajo de una raíz. Diente de cal abrasa la tierra. Forma que toma el cuerpo de la sombra adusta, erguida sobre el suelo. Sondeo. Susurra un viento agudo en el eco que bosteza el horizonte. Gris aguado que avanza en procesión como un velo corrido por Sísifo. Vida que late aún hirviendo para el relevo. De las entrañas de la sombra caracolesca se yergue una veta de color. Es brillante y nuevo. Es serio e hilarante, es sabido e incognoscible, esfumado e-lector.

domingo, 10 de agosto de 2008

Glammmmmmmmm....


Índice de Capricornio
copulación bífida de anudados verbos sustantivos
cansancio del sabático
sustitución del Golem por el Prozac
incompatible sensibilidad de versos
ronroneo de voces acatacumbadas
sensación de gluten ácido
sinrazón de crasos comprimidos...

viernes, 1 de agosto de 2008

was besagt sein?

Ich benutze Tasse

silencio rubicundo que espesa la blanca niebla

secuelas de un mortuorio atardecer de noviembre

crispado por la pena miscelánea de los fieles

dormidos los anteojos del que respira la claridad siniestra

dormidos indefinidamente como la tinta de las rupestres

como la sal que se hizo piedra purgando la sal

cuando al principio de todos los fines...

se hizo la hora del atiempo de sinapsis silvestres


como si las horas hicieran caricias al lienzo atemporal

martes, 29 de julio de 2008

...citá de citas...



Yo no he nacido todavía"He descubierto una cosa terrible (no se lo digas a nadie). Yo no he nacido todavía. El otro día observaba atentamente mi pasado (estaba sentado en la poltrona de mi abuelo) y ninguna de las horas muertas me pertenecía porque no era Yo el que las había vivido, ni las horas de amor, ni las horas de odio, ni las horas de inspiración. Había mil Federicos Garcías Lorcas, tendidos para siempre en el desván del tiempo y en el almacén del porvenir, contemplé otros mil Federicos Garcías Lorcas muy planchaditos, unos sobre otros, esperando que los llenasen de gas para volar sin dirección. Fue este momento un momento terrible de miedo, mi mamá Doña Muerte me había dado la llave del tiempo y por un instante lo contemplé todo. Yo vivo de prestado, lo que tengo dentro no es mío, veremos a ver si nazco. Mi alma está absolutamente sin abrir. ¿Con razón creo algunas veces que tengo el corazón de lata!. En resumen, ahora estoy triste y aburrido de mi interior postizo.


Federico


(Carta de Federico García Lorca al músico Regino Sainz de la Maza. Citada por Antonina Rodrigo en "García Lorca en Cataluña"Ed. Planeta)

sábado, 26 de julio de 2008

...Yo uso taza...

miércoles, 23 de julio de 2008

...yo uso taza...

...yo uso taza...


domingo, 13 de julio de 2008

...mundos...


"... a veces el tiempo parece derrumbado al costado de lo infinito, y solo una voz hace sombra en el acaramelado pasillo de lo aletargado. Apenas un recuerdo es suficiente para desatar las cuerdas de los violines mágicos que sumergen en los pensamientos de un viaje hacia el interior. Allí hay una casa habitada por una parte de alguien, eso que es fiel al reflejo de su yo en estado primitivo, que puede ser el que ha sido moldeado por incontables circunstancias pero ni una sola vez por la auto represión. Las rejas más eficientes para estas causas son las que concibe, en primera o última instancia, el miedo a la muerte. Cada uno padece alguna especie de fiebre Ícara cuando empieza a dejar atrás a sus minotauros, enredados en laberínticas tramas tejidas, a conciencia, en el inconsciente. En esos momentos fúlgidos, congelados, como una fotografía que vende movimiento a la disléxica lectura de los ojos, el estallido de la claridad deslumbra con vértigo y frío en el estómago de las certezas. Su existencia etérea nace de la misma laguna de donde provienen aquellas incontables circunstancias moldeadoras del yo. Una laguna en mitad del espacio, el infinito espacio de la concepción de la naturaleza del (ab)uso de la racionalidad de la "especie"..."

viernes, 27 de junio de 2008




...evolución de cimiento
desde el fondo criban refulgen expelen
las cimbras sus sanciones
y la paleta es convidada al retrato
el concilio invitado al preludio
como un imprimátur sobre el periscio
estampa un crimen de expiación onírica
fecundada en la sombra lenta
que gira en torno a la risa del hombre...

...zzz...


...secreto del desaliento
antesala a la bocanada de vacuidad
de bacanal, de Bacos y de-Cibeles
de sílfides y centauros
y odas a los Supremos
alteregos de las células de sus creadores...

...y no todo es tan así...

Renata Falzoni

...la ficción encuentra su credibilidad dentro del mismo margen donde la pierde. Imita la realidad y a la vez la potencia, la sodomiza hasta dejar su último hálito de vida pendiente de la voluntad de otro, a las múltiples posibles lecturas que cada "otro" pueda alcanzar con la obra, o su trascendencia. La realidad termina copiándose de la ficción, como retorcido intercambio de roles entre una existencia y una consecuencia...

lunes, 9 de junio de 2008

2 Segundos

Dalia le dijo a Rolando:
- Tengo ganas de matarme.
Él no podía dejar de mirarla, estupefacto. Se le cayeron los ojos, se sintió envejecer cinco años, su espalda se encorvó levemente.
- ¿matarte?, estás pensando en matarte…
- Sí…, es la solución que veo yo.
La chica de quince años, desaliñada, con la remera de él, gigante, manchada a la altura del estómago que apoyaba sobre la mesada cuando cocinaba algo o limpiaba otras cosas.
Hacía trece meses que tenía la misma alucinación de ver en su cuarto la figura del diablo, susurrándole cosas al oído, esperando a que ella se durmiera nuevamente para despertarla siempre con el mismo murmullo de voces desencontradas.
Rolando no sabía qué hacer, entre tanto espanto, costumbre y tedio. No terminaba de asimilar, no tenía a quién contarle sus miserias en el trabajo, no tenía amigos, no tenía dinero, ni estudios ni currículum con foto, ni vida. Tenía veinte años y ya estaba cansado de vivir. ¿Cuándo su generación había decidido? ¿Cuándo aceleraron tanto los años como para llegar a una niñez de adulto, una adolescencia errática de consumismo compulsivo, una adultez de adolescente y una vejez de adulto depresivo? Cuando la vida se quiso parecer tanto a un infierno? Tal vez por eso Dalia tenía esa psicosis, tal vez su imaginación ya le estaba profetizando una metáfora de la realidad próxima, tal vez el tiempo ya estaba mostrando sus fallas en repeticiones y saltos en el transcurrir de este período de cinta. Tal vez la sobra de fe de Dalia y los constantes vacíos en las respuestas a las muestras de aprecio por esa devoción le estaban despertando una nueva visión, la de que no hay nada más bueno que se pueda esperar de lo que estamos viviendo. Se decía a sí misma que esta mierda es la vida, esta rutina putrefacta, estas limosnas de sueldo, estos impuestos chupa sangre, estos mentirosos hijos de puta que te arrastran a unos actos actuados y después te meten la bandera en el culo, como decía Rolando. Él era el frustrado, él era el conciente de la realidad, él sabía. Esta era su nueva religión, en lo único que podía creer, porque él se había dado cuenta, gracias a la primera frase de Dalia, que él quería matarse, que Dalia había hablado con la certeza de un espejo que le mostraba su mismo reflejo y su verdadero pensamiento. Él no había querido realmente entrar a la casa y saludar a Dalia con un beso en la mejilla. Él quería entrar y decirle solo eso,
- Tengo ganas de matarme!.
Tal como lo había hecho ella. Él lo había hecho antes y quería estar seguro de grabar esa imagen en su mente como un recuerdo, porque lo estaba inventando en ese instante y le parecía una creación fantástica de una especie de realidad paralela. No necesitaba una respuesta para eso. Se terminó el segundo eterno del que habían nacido todos esos pensamientos. Volvió a sonar el segundero del reloj de plástico de la cocina. Dalia terminó de abrir la puerta y ese mechón de cabello le acabó por caer sobre los ojos. Esos ojos negros, como túneles apagados. Dio tres pasos hacia el baño. No cerró la puerta. Buscó dentro de una bolsa de nylon que estaba en el suelo, y tanteando en una búsqueda decidida, pasó por la pasta dental, un par de cepillos, una jabonera que nunca estrenaron, hasta encontrar la máquina de afeitar descartable. La hoja de metal estaba un poco oxidada, tendría que hacer más presión. Apoyó con fuerza el filo contra su muñeca izquierda y cortó largo y firme. Soltó la respiración y cargó pulmones otra vez para un segundo corte, y un tercero hasta encontrar la vena. Y con un poco más de esfuerzo repetiría el ritual en el otro brazo. Y lo intentó una segunda vez, y otra más. Cayó la espalda contra la pared y por fin se derrumbó en el piso. La sangre empezó a brotar cada vez más fluida. Empezó a respirar con más trabajo, más despacio, se le cerraban los ojos. Ahora el tiempo parecía ponerse a tino, y por cada segundo que le constaba sucedía mucho más. Dalia lo llamaba desde la puerta. El segundo de ella había sido más largo. Dalia lo llamaba, “Rolando”, pero desde más lejos, cada vez más lejos. Dalia se arrodillaba ante él, lo miraba, le decía “por qué lo hiciste!” estás loco!” estás loco!” estás loca?!” “loca”, él decía “estás loca?!” Él estaba viendo a Dalia con ese filo miserable, él estaba arrodillado a su lado, sosteniéndole la mano. Dalia estaba muerta desde antes de morirse. Él no dijo nada más.

FIN

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